claves o consejos sobre negocios y sobre cómo alcanzar el éxito; veamos a continuación 10 de ellos:
Antes de tomar la decisión de ser grandes, hay que construir buenos cimientos, es decir, hay que analizar bien las cosas, tener en cuenta hasta el más mínimo detalle y no dejar nada al azar. Nunca se debe decir: “bueno quizá funcione, quizá no, pero probemos”, sino minimizar todo el riesgo posible y asegurarse de que las cosas saldrán bien.
No solo hay que tener buenas ideas, sino también, la energía necesaria para hacer que éstas se hagan realidad, aún cuando ello pueda llevar mucho tiempo. Tener paciencia no es suficiente, hay que crear el “momentum” y mantenerlo en movimiento, ello es lo que se necesita para que las cosas sucedan.
Tan pronto como se pierde la concentración, se pierde también el “momentum”, ambas fuerzas van de la mano y se debe tenerlas trabajando juntas para uno. Hay que mantenerse concentrado el tiempo suficiente como para que las cosas sucedan. En estos tiempos puede ser difícil mantenerse concentrado, pero ello es necesario; una forma de lograrlo es preguntarse siempre: ¿qué debería estar pensando o haciendo yo ahora mismo?, esta simple pregunta puede restaurar la concentración instantáneamente.
No importa lo que uno haga, siempre tendrá problemas de vez en cuando; los problemas son parte de la vida, de los negocios y de todo lo que valga la pena hacer, pero si dejamos que éstos se metan en nuestras vidas, se volverán más grandes que nuestra idea. Sin importar lo mal que se puedan ver las cosas, mantener la concentración en la solución, no en el problema. Una forma de lograr ello es, cada vez que surja un problema, preguntarse: ¿esto es una alerta o una catástrofe?, una catástrofe es un terremoto, un tsunami o una guerra, mientras todo lo demás es sólo una alerta; al responder esta pregunta, se tendrá la perspectiva correcta y el equilibrio de uno será restaurado.
Ser conciente de todas las oportunidades que se puedan presentar, cada día preguntarse: ¿qué puedo aprender hoy día, que no sepa?, abrirse a nuevas ideas, crear las propias oportunidades. Y en cuento éstas aparezcan, aprovecharlas.
Buscar siempre reforzar las bases de lo que uno hace o de aquello a lo que se dedica, buscar aprender cada día algo nuevo sobre ello, buscar dominar y ser un experto en ello.
Para ser afortunado, uno debe ser apasionado y llegar a amar lo que hace, sólo así llegará a triunfar en ello. Si a uno no le gusta lo que hace, debe buscar otras cosas, o dedicarse a ellas a tiempo parcial hasta que pueda hacerlas a tiempo completo. Uno nunca será exitoso, saludable y feliz si no hace lo que ama. Hacer lo que uno ama y hacerlo con pasión.
Ello anula la negatividad y le da un giro positivo a los problemas. Ver los problemas como desafíos, hasta llegar al punto en que uno disfrute encontrándolos y resolviéndolos. Saber que no importa lo que uno haga, siempre encontrará problemas y, en esos casos, uno debe tomarlos como desafíos y saberse capaz de manejarlos. Por ejemplo, antes de entrar en una negociación, mantener la mente abierta a lo que pueda pasar, pero tener una actitud victoriosa, sabiendo que de todas maneras habrá un buen acuerdo.
Saber que uno siempre tiene algo valioso que ofrecer, y que siempre contará con las herramientas necesarias para ello. Buscar siempre la manera de usar y aprovechar las ventajas que uno posee. Saber que uno siempre tendrá lo necesario para triunfar.
La única vez en que uno habrá fracasado será cuando deje de intentar. Sólo los perdedores abandonan, los ganadores siguen adelante, así que haga lo que se haga, nunca rendirse.
DONALD TRUMP
DISFRUTA DE ESTA PÁGINA.
TODO LO QUE NECESITAS ESTÁ AQUI
PIXMANIA
Descubre la amplia gama de productos de alta tecnología de PIXmania: cámaras digitales, videocámaras, reproductores DVD, TV LCD, Hi-Fi, Sonido MP3, PDA, etc
FOTOGRAFIA
VIDEOCÁMARAS
INFORMÁTICA
TELEFONÍA
ELECTRODOMÉSTICOS
PUERICULTURA
CASA Y JARDÍN
DEPORTE Y FITNES
VINOS Y LICORES
LA VERDADERA HISTORIA DEL CLUB BILDERBERG
de ESTULIN, DANIEL
(54) ¡Vota!
Ser elegante
LA ELEGANCIA A CUALQUIER EDAD
Es posible que, dado nuestro trepidante ritmo de vida, o simplemente la educación recibida provocada en ocasiones por el ambiente que nos rodea, no nos damos cuenta de que, en el plano de la competitividad, así como en el de las relaciones sociales, una de las cosas que puede distinguir a una persona de otra es “saber estar” comportarse en público y ser educado
Y es que el que crea que el estilo y la elegancia en las formas y en el vestir no tiene la misma importancia que el buen hacer laboral, la belleza física o la edad, se equivoca.
Hace unos años empecé a dar clases en un municipio de Madrid. En una ocasión, llamé a casa de una alumna para darle una información. Su padre me cogió el teléfono y sin que yo le dijera mi nombre, llámó a su hija: “es tu profesora”. “Tu padre me conoce?” - pregunté a mi alumna. “no- me respondió- pero es que aquí la gente no habla como tu”
Las empresas invierten mucho tiempo y dinero en construir su imagen y su credibilidad, no se puede permitir que se destruya por una ropa inadecuada, un lenguaje o una actitud no acorde a cada circunstancia, o un chicle mascado con la boca abierta.
De ahí que los directores de personal estén rescatando el vademécum de la buena educación,
"La forma de vestir en el trabajo, la forma de saludar, la forma de presentarse son preguntas que me hacen muchísimo porque sobre todo entre los jóvenes, se advierte el deseo de aprender ciertas reglas".
Hay ciertas normas que se han flexibilizado con el paso de los años, Pero siguen obligando a traje y corbata para los hombres y prohibiendo los piercing, las faldas demasiado cortas y los tatuajes visibles".
El abuso del estilo informal puede perjudicar a la credibilidad de ciertas empresas, por eso cuidan de que la forma de vestir y comportarse, sea la correcta.
Por otra parte, si un empleado no desea someterse a las normas de una empresa, tal vez deba procurarse otro tipo de trabajo
<a href="http://c1fd75s-ui8culeq0ux3mp0w8d.hop.clickbank.net/" target="_top">Click Here!</a>